Para evaluar a una desarrolladora, hace falta saber qué empresa asumirá los compromisos de tu operación y qué antecedentes podés comprobar. El nombre comercial y las imágenes del proyecto son un punto de partida.
Ubicá a la empresa
Pedí el nombre de la desarrolladora, quién vende la unidad y quién figurará en la documentación. Si participan varias empresas, precisá qué responsabilidad corresponde a cada una. Esa información tiene que poder relacionarse con el proyecto que estás considerando.
Revisá obras entregadas
Solicitá una lista de proyectos anteriores con dirección y fecha de entrega. Poder visitar uno permite observar terminaciones y áreas comunes. Cuando sea posible, conversar con propietarios ayuda a conocer cómo fue la entrega y qué ocurrió con los reclamos posteriores.
Identificá el alcance del antecedente: una obra entregada por otra empresa del grupo o por integrantes del equipo no equivale, por sí sola, a una entrega de la empresa que firmará con vos.
Compará los plazos
Para hablar de cumplimiento, reuní la fecha comprometida y la fecha efectiva de las obras anteriores. Si hubo cambios, preguntá cómo se comunicaron y qué solución se ofreció. Una foto de obra sin fecha o una promesa comercial no permite reconstruir esa historia.
Volvé al proyecto actual
Los antecedentes se leen junto con las condiciones de la unidad: alcance del producto, pagos, entrega y tratamiento de cambios. Un historial favorable no reemplaza la revisión de esos compromisos.
En Criterio, la trayectoria y los antecedentes de cumplimiento forman parte de los criterios de evaluación. Para consultar un desarrollo, empezá por su ficha y material disponible; pedí también la información específica que necesites verificar.